En 1977 y con la edad de dieciséis años, Monica Bellucci comenzó con una escueta pero potencial carrera de modelaje en su natal Umbría, Italia, y no fue sino hasta 1988 cuando dio el salto profesional, gracias a que se trasladó a la capital de la moda: Milán, donde firmó con la prestigiosa Elite Model Management. Desde ese entonces, sus voluptuosidad dominó las pasarelas y portadas de revistas, convirtiéndose en una de las primeras italianas en ser un símbolo sensual en Estados Unidos e Italia. Tiempo después, se posicionó como una de las grandes de la industria, gracias a su forma de seducir a la cámara; incluso, posó desnuda para diferentes revistas estadounidenses e italianas, como Vanity Fair, Maxim y Esquire.